Las 30 palabras más extrañas del diccionario de la RAE (y por qué merece la pena conocerlas)
El español es una de las lenguas más ricas del mundo. Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (RAE), cuenta con más de 90.000 entradas y cerca de 200.000 acepciones. Sin embargo, la mayoría de los hablantes utiliza habitualmente apenas unas pocas miles de palabras.
Eso significa que existe un inmenso tesoro lingüístico formado por términos olvidados, expresiones antiguas, voces regionales y palabras que, aunque siguen siendo perfectamente válidas, apenas aparecen ya en las conversaciones cotidianas.
Muchas de ellas sobreviven en novelas clásicas, poemas, artículos periodísticos o documentos históricos. Otras, en cambio, siguen utilizándose de forma esporádica, pero su significado resulta desconocido para la mayoría de las personas. Son palabras que sorprenden por su sonoridad, por su origen o simplemente porque parecen inventadas.
En este artículo hemos reunido treinta de las palabras más curiosas que recoge la RAE. Algunas te harán sonreír; otras quizá empieces a utilizarlas a partir de hoy. Todas tienen algo en común: demuestran que el español es un idioma mucho más amplio y fascinante de lo que solemos imaginar.

1. Nefelibata
Pocas palabras despiertan tanta simpatía como nefelibata. Se utiliza para describir a una persona soñadora, idealista y con tendencia a vivir más pendiente de sus pensamientos que de la realidad.
Aunque muchas personas creen que es un término moderno, en realidad posee una larga tradición literaria y ha sido utilizado por escritores y poetas para retratar a personajes especialmente imaginativos.
Ejemplo
Desde pequeño fue un auténtico nefelibata: mientras los demás jugaban al fútbol, él pasaba horas imaginando mundos fantásticos.
Curiosidad
Procede del griego nephélē (nube) y batēs (el que camina). Su significado literal podría traducirse como «el que camina entre las nubes».
2. Agibílibus
Si alguna vez has conseguido solucionar un problema complicado utilizando ingenio más que fuerza, alguien podría decir que tienes agibílibus.
La palabra hace referencia a la habilidad, la picardía o el ingenio para resolver situaciones difíciles mediante recursos poco convencionales.
Aunque hoy apenas aparece en la lengua escrita, todavía puede escucharse en algunas regiones de España.
Ejemplo
Con cuatro herramientas viejas y mucho agibílibus consiguió reparar el motor.
¿Lo sabías?
Su origen no está completamente claro y durante siglos ha despertado la curiosidad de los filólogos por su peculiar sonoridad.
3. Gaznápiro
Todos hemos conocido alguna vez a un gaznápiro.
La RAE define este término como una persona simple, excesivamente crédula o poco espabilada. No implica necesariamente mala intención; más bien describe a alguien ingenuo o despistado.
Ejemplo
No seas gaznápiro y comprueba siempre la información antes de compartirla.
A diferencia de otros insultos, suele emplearse con un tono humorístico y bastante menos ofensivo.
4. Bonhomía
No todas las palabras poco frecuentes tienen un significado negativo. Bonhomía describe una de las cualidades más apreciadas en cualquier persona: la bondad acompañada de sencillez y honradez.
Es habitual encontrar este término en novelas clásicas del siglo XIX y principios del XX.
Ejemplo
Todo el pueblo apreciaba su bonhomía y su disposición para ayudar a cualquiera.
5. Óbice
Si alguna vez has leído un texto jurídico, probablemente te hayas encontrado con esta palabra.
Un óbice es un obstáculo, un impedimento o cualquier circunstancia que dificulta la realización de algo.
Hoy en día apenas aparece fuera del lenguaje administrativo o legal, donde continúa siendo relativamente habitual.
Ejemplo
No existe ningún óbice para aprobar el proyecto.
6. Melifluo
Hay voces tan dulces que casi parecen describirse a sí mismas. Melifluo hace referencia a aquello que resulta excesivamente suave, dulce o agradable al oído.
Puede utilizarse tanto para describir una voz como una forma de hablar.
Ejemplo
El cantante tenía una voz tan meliflua que el teatro quedó completamente en silencio.
En ocasiones también posee un matiz irónico para referirse a personas exageradamente amables.
7. Petricor
Aunque parezca una palabra inventada, el petricor describe una sensación que casi todo el mundo ha experimentado alguna vez.
Es el olor característico que desprende la tierra seca cuando comienza a llover.
Durante mucho tiempo este aroma no tuvo un nombre específico en español, y precisamente por eso la palabra se ha popularizado en los últimos años.
Ejemplo
El petricor anunció la tormenta incluso antes de que cayeran las primeras gotas.
8. Ubérrimo
No es frecuente escuchar esta palabra fuera de ciertos textos literarios, pero su significado resulta muy expresivo.
Algo ubérrimo es extraordinariamente abundante, fértil o rico.
Ejemplo
El valle posee unas tierras ubérrimas que permiten obtener excelentes cosechas.
Su origen procede del latín uber, relacionado con la fertilidad.
9. Jerigonza
Seguro que alguna vez has escuchado una explicación tan complicada que parecía escrita en otro idioma.
Eso es precisamente una jerigonza: una forma de hablar difícil de entender, llena de tecnicismos o expresiones confusas.
Ejemplo
El manual estaba redactado con tal jerigonza que nadie consiguió comprenderlo.
Curiosamente, la palabra también se utilizó durante siglos para referirse a ciertos lenguajes secretos empleados por distintos oficios.
10. Zascandil
Entre las palabras antiguas con más personalidad destaca zascandil.
Se aplica a personas inquietas, despreocupadas o poco responsables, especialmente cuando van de un sitio a otro sin hacer nada útil.
Aunque ha perdido popularidad, todavía aparece ocasionalmente en la prensa o en conversaciones coloquiales.
Ejemplo
Su abuelo siempre decía que de joven había sido un auténtico zascandil.
Su sonido tan peculiar ha contribuido a que continúe siendo una de las palabras favoritas de los aficionados al idioma.
Un idioma lleno de sorpresas
Estas diez palabras representan solo una pequeña muestra del enorme patrimonio lingüístico que conserva el español. Algunas sobreviven gracias a la literatura; otras aparecen todavía en determinadas regiones o contextos especializados. Todas, sin embargo, recuerdan que una lengua no solo sirve para comunicarnos: también refleja siglos de historia, cultura y formas de entender el mundo.
En la siguiente parte descubriremos otras diez palabras igual de sorprendentes, algunas de ellas tan poco conocidas que incluso muchos amantes de la lectura tendrán que acudir al diccionario para recordarlas.
11. Tiquismiquis
Hay personas que encuentran un problema en cualquier detalle. Si conoces a alguien que tarda media hora en elegir una mesa en un restaurante o revisa diez veces un correo antes de enviarlo, probablemente sea un auténtico tiquismiquis.
La palabra se utiliza para describir a quienes conceden demasiada importancia a cuestiones insignificantes o ponen objeciones por cualquier cosa.
Ejemplo
No seas tan tiquismiquis; cualquier asiento nos sirve.
Lo curioso es que muchos desconocen que se trata de un término perfectamente aceptado por la RAE y no de una simple expresión coloquial.
12. Baladí
No todo merece nuestra atención. Precisamente para eso existe baladí, una palabra que sirve para referirse a algo de escasa importancia o relevancia.
Aunque aparece con frecuencia en artículos periodísticos y ensayos, rara vez forma parte del lenguaje cotidiano.
Ejemplo
No conviene discutir por un asunto tan baladí.
Su origen procede del árabe hispánico baladí, que significaba «propio del lugar» o «común». Con el paso de los siglos acabó adquiriendo el sentido de algo trivial.
13. Cáfila
En la actualidad apenas se escucha fuera de algunos textos históricos o literarios, pero cáfila posee una gran fuerza descriptiva.
Se utiliza para designar un grupo numeroso de personas que avanza junto o actúa de forma desordenada.
Ejemplo
Una cáfila de turistas ocupó toda la plaza en cuestión de minutos.
Aunque originalmente hacía referencia a caravanas de viajeros o mercaderes, hoy suele emplearse con cierto tono humorístico.
14. Paparrucha
Internet ha hecho que esta palabra vuelva a tener sentido.
Una paparrucha es una noticia falsa, un rumor sin fundamento o una información completamente disparatada.
Ejemplo
No te creas esa paparrucha que circula por las redes sociales.
Resulta curioso comprobar que mucho antes de que existieran las fake news, el español ya tenía un término específico para describirlas.
15. Tarambana
La RAE define como tarambana a una persona alocada, informal o poco constante.
Es alguien que cambia continuamente de idea, empieza proyectos que nunca termina o actúa impulsivamente.
Ejemplo
Siempre fue un poco tarambana: un día quería ser músico y al siguiente astronauta.
Aunque su significado no es especialmente amable, suele emplearse con un tono afectuoso.
16. Trapisonda
Basta con pronunciar la palabra para imaginar cierto caos.
Una trapisonda es un alboroto, una confusión o un desorden provocado por varias personas.
Ejemplo
Los niños organizaron una trapisonda en el salón mientras los adultos preparaban la cena.
Es una palabra muy expresiva que muchos escritores siguen utilizando precisamente por su musicalidad.
17. Veleidad
No todas las personas mantienen siempre las mismas convicciones.
Una veleidad es un deseo pasajero, un cambio constante de opinión o una decisión poco firme.
Ejemplo
Su idea de aprender japonés no fue más que una veleidad de verano.
La palabra suele utilizarse para describir proyectos que nacen con entusiasmo pero desaparecen poco después.
18. Inmarcesible
Algunas palabras parecen reservadas para la poesía. Inmarcesible significa que algo no puede marchitarse o perder su frescura.
Se utiliza tanto de forma literal como metafórica.
Ejemplo
Su legado permanece inmarcesible pese al paso de los años.
Es uno de esos términos que enriquecen cualquier texto literario y que, sin embargo, pocas personas utilizan en la conversación diaria.
19. Escamondar
Aunque suene extraño, escamondar sigue teniendo utilidad, especialmente en el ámbito agrícola.
Significa limpiar un árbol eliminando las ramas secas o innecesarias para favorecer su crecimiento.
Ejemplo
En invierno aprovecharon para escamondar los olivos.
Con frecuencia también aparece de forma figurada para hablar de eliminar aquello que sobra en un proyecto o en un texto.
20. Garambaina
Pocas palabras resultan tan divertidas de pronunciar como garambaina.
Hace referencia a un adorno exagerado, un gesto afectado o una acción realizada únicamente para llamar la atención.
Ejemplo
Deja las garambainas y explica claramente lo que ha ocurrido.
Es un término que muchos escritores recuperan cuando quieren aportar un toque humorístico a sus textos.
Palabras que resisten el paso del tiempo
Quizá ninguna de estas palabras aparezca mañana en una conversación entre amigos. Sin embargo, todas siguen formando parte del español y continúan recogidas por la Real Academia Española.
Lejos de ser simples curiosidades, muchas permiten expresar matices que otras palabras más comunes no consiguen transmitir con la misma precisión. Por eso siguen apareciendo en novelas, ensayos, artículos periodísticos e incluso en conversaciones de quienes disfrutan jugando con el idioma.
En la última parte descubriremos diez términos más que demuestran que el español todavía guarda auténticas joyas escondidas en su diccionario.
21. Farfullar
Todos hemos farfullado alguna vez. Ocurre cuando hablamos deprisa, pronunciamos mal las palabras o emitimos sonidos confusos que apenas pueden entenderse.
No siempre se debe a los nervios; también puede suceder por sueño, cansancio o simplemente por hablar demasiado rápido.
Ejemplo
Farfulló una disculpa antes de salir apresuradamente de la habitación.
Es una palabra muy expresiva porque su propia pronunciación recuerda a la acción que describe.
22. Chanza
Aunque todavía aparece en muchos libros, chanza ha ido desapareciendo del lenguaje cotidiano.
Significa broma, burla o comentario realizado con intención humorística.
Ejemplo
Al principio pensó que era una chanza, pero enseguida comprendió que hablaban en serio.
Durante siglos fue una palabra muy habitual en la literatura española.
23. Patatús
Pocas palabras describen mejor un sobresalto inesperado.
Un patatús es un desmayo o indisposición repentina, aunque en el lenguaje coloquial también se utiliza de forma exagerada para expresar un gran susto.
Ejemplo
Cuando vio el precio de la reparación casi le da un patatús.
Es uno de esos términos que sobreviven gracias al humor popular.
24. Zaragata
Cuando varias personas discuten a gritos y reina el desorden, puede decirse que se ha organizado una zaragata.
No llega a ser una pelea grave, pero sí una situación ruidosa y caótica.
Ejemplo
La reunión terminó convirtiéndose en una auténtica zaragata.
Su sonoridad ayuda a imaginar perfectamente el ambiente que describe.
25. Remolón
Todos conocemos a alguien que necesita cinco alarmas para levantarse.
A esa persona podríamos llamarla remolona.
El término describe a quien actúa con pereza o retrasa constantemente aquello que debería hacer.
Ejemplo
Es tan remolón que siempre llega el último.
Lejos de resultar ofensiva, suele emplearse con un tono cercano y familiar.
26. Achuchar
Aunque muchas personas la asocian únicamente con los abrazos, achuchar tiene varios significados.
Puede significar abrazar con cariño, pero también apremiar, presionar o meter prisa a alguien.
Ejemplo
La abuela no dejó de achuchar a sus nietos durante toda la tarde.
Se trata de una palabra especialmente frecuente en España.
27. Engurruñir
Hay palabras cuyo sonido parece describir exactamente la acción que representan. Ese es el caso de engurruñir.
Significa arrugar, encoger o contraer algo sobre sí mismo.
Ejemplo
El papel se engurruñó al caer al agua.
En algunas regiones también se utiliza para referirse a una persona que se encoge por el frío.
28. Esculcar
Aunque hoy apenas se oye, esculcar sigue apareciendo en numerosas obras literarias.
Consiste en registrar cuidadosamente un lugar o examinar algo con mucha atención.
Ejemplo
Los investigadores esculcaron cada rincón de la casa.
En varios países hispanoamericanos continúa siendo un verbo relativamente habitual.
29. Babieca
Pocas palabras resultan tan elegantes para llamar despistado a alguien.
Un babieca es una persona ingenua, simple o poco espabilada.
Ejemplo
No seas babieca y comprueba siempre la fuente de la noticia.
Muchos conocen esta palabra porque así se llamaba el legendario caballo del Cid Campeador, aunque ambos usos tienen orígenes distintos.
30. Despendolarse
Terminamos con una palabra que parece resumir muchas situaciones cotidianas.
Despendolarse significa perder la moderación, actuar sin control o dejarse llevar por los excesos.
Puede aplicarse tanto a una fiesta como a una conversación o incluso a los gastos.
Ejemplo
Durante las vacaciones se despendoló y terminó gastando mucho más de lo previsto.
Es un verbo muy gráfico que, pese a ser poco frecuente, continúa apareciendo en la prensa y en la literatura.
¿Por qué existen tantas palabras desconocidas?
El español lleva más de mil años evolucionando. A lo largo de ese tiempo han aparecido miles de términos relacionados con oficios desaparecidos, costumbres antiguas, avances científicos, influencias de otras lenguas o formas de hablar propias de determinadas regiones.
Algunas palabras dejaron de utilizarse porque la realidad que describían también desapareció. Otras simplemente fueron sustituidas por expresiones más sencillas.
Sin embargo, el diccionario de la RAE no recoge únicamente las palabras que usamos todos los días. También conserva una parte importante del patrimonio lingüístico del español, permitiendo que términos casi olvidados sigan estando documentados para futuras generaciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la palabra más rara del diccionario de la RAE?
No existe una clasificación oficial. Sin embargo, palabras como nefelibata, agibílibus, garambaina, gaznápiro o zascandil suelen aparecer entre las más curiosas por su sonoridad y por lo poco frecuentes que resultan.
¿Cuántas palabras contiene el diccionario de la RAE?
El Diccionario de la lengua española reúne más de 90.000 entradas, además de miles de acepciones, locuciones y expresiones.
¿Las palabras raras siguen siendo correctas?
Sí. Que una palabra sea poco utilizada no significa que sea incorrecta. Muchas siguen plenamente vigentes y aparecen recogidas por la Real Academia Española.
¿Por qué algunas palabras desaparecen?
Las lenguas evolucionan continuamente. Cuando un objeto, una profesión o una costumbre dejan de existir, las palabras relacionadas con ellos suelen caer en desuso. En otros casos simplemente son sustituidas por términos más modernos.
¿Dónde consultar el significado oficial de una palabra?
La mejor referencia es el Diccionario de la lengua española, elaborado por la Real Academia Española y actualizado periódicamente.
La riqueza de una lengua también está en sus palabras olvidadas
Cada idioma guarda pequeños tesoros que esperan ser descubiertos. Algunas de las palabras que hemos visto probablemente nunca formen parte de una conversación cotidiana, pero todas ellas ayudan a comprender mejor la historia y la evolución del español.
Quizá la próxima vez que alguien te parezca excesivamente soñador prefieras llamarlo nefelibata. O tal vez descubras que paparrucha define mucho mejor ciertos rumores de internet que cualquier anglicismo de moda.
Porque conocer nuevas palabras no consiste únicamente en ampliar el vocabulario. También es una forma de entender mejor la cultura, la literatura y la extraordinaria riqueza de una lengua hablada por cientos de millones de personas.
Y quién sabe… puede que entre estas treinta hayas encontrado tu nueva palabra favorita.




